Presentación de la muestra de Arte Wichi LHAWJUS LHENEK por Roxana Ramos

“Lhajwus Lhenek”: “El arte de mis manos, el fruto de mis manos”, es esta  muestra de arte wichí, con curaduría intercultural, organizada por artistas y poetas del Centro Cultural Tewok, de la Comunidad wichí de Santa Victoria 2, junto a la Fundación Cebil y la Unión Autónoma de Comunidades Originarias del Pilcomayo (UACOP), que desde hace más de 20 años vienen trabajando muy profundamente en este posicionamiento. Coincido que un objetivo inmediato en este proyectos sea “visibilizar el arte wichí como patrimonio vivo e intangible de la Provincia”, pero coincido aún más,  con que es un acto de visibilidad poético político.
Quiero hacer una reflexión situada, un video contextualizado y un mensaje para estar presente desde la distancia física, pero desde la cercanía  afectiva y comprometida. Así que aquí estoy, desde tierras Licanantay, nuestros queridos pueblos ancestrales atacameños, viendo el sol que ellos han visto, pisando este desierto del que han hecho una sabiduría poderosa, estoy presente.
En su idioma, llamado kunza, lickan-antay,  se traduce como ‘los habitantes del territorio”, y también Salta fue parte de sus territorios. Seguramente han intecambiado algún contacto con el resto de las comunidades indígenas de la región, porque nuestros pueblos ancestrales han sido fragmentados por las divisiones geopolíticas de los Estados nación, pero la idiosincrasia y la hermandad atraviesan aquellas coordenadas. Desde aquí que es desde allá, celebro que este acontecimiento expositivo dé a ver el valor del legado de la Cultura Wichi constituido como un presente y no como un pasado. Esta acción artística permite desbaratar la idea de que lo que producen las comunidades indígenas pertenece a un pasado que no se vincula con lo actual, o que queda solo en aquello. Es un gran desafío para la interculturalidad que practicamos desde el campo del Arte, construir un presente con un pasado completo; porque sin todo lo que aquí se expone (que es mucho más que un conjunto de piezas), sin toda la cosmovisión que aquí se difunde; nuestro pasado está incompleto, gran parte de lo que somos está ausente. Solo podremos equiparar la cosa, propiciando pensarsentires pluriculturales, diverso, inclusivos y respetuosos entre sí.  Porque no puede existir justicia social si no hay justicia cognitiva. 
Una ecología del saber, diría De Sousa (2009) que se traduce en tecnologías de la cerámica y el tejido de chaguar, sus cadenas operatorias, sus significancias, sus usos, su sabiduría natural. 
Me enorgullece y me intimida estar aquí presentando mi pensar, junto a conocedores y gestores como Ticio Escobar y Américo Castilla, que desde sus perspectivas críticas han traccionado, tempranamente, sobre estas luchas por ampliar las nociones, las prácticas y las políticas, dentro del arte, los museos, y la cultura en nuestros países. Mi máximo reconocimiento y agradecimiento a Verónica Ardanaz por el trabajo realizado y este gran logro y por haberme acercado siempre y de manera silenciosa y comprometida a esta misión. 
Y felicidades principalmente a cada uno de los y las integrantes de la comunidad wichí que está hoy en representación de muchos y muchas más. Que el futuro sea de ustedes. 
Con el Licancabur de fondo los saludo con un fuerte abrazo de reconocimiento.

(*) Roxana Ramos
San Pedro de Atacama
14 de agosto de 2022

Artista, curadora, investigadora y Coordinadora Pedagógica del Instituto Superior de Artes Tomas Cabrera, Salta.

Fotografías: Mario Luna

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